Agricultura Ecológica
La agricultura ecológica se realiza a base de recursos naturales y de prevención de plagas, cuidando la tierra, para que ésta se encuentre nutrida y sana, esto da como resultado productos con un contenido mayor de nutrientes, frente a la agricultura industrial que combate hongos y bacterias con productos químicos de alta toxicidad que resultan perjudiciales para el consumo.
La agricultura ecológica o también denominada orgánica y/o biológica, utiliza recursos naturales que conservan el suelo y también es un método de cultivo respetuoso con el medio ambiente. Para llevarlo a cabo se emplean las siguientes técnicas:
1. Rotaciones de cultivos, consiste en la siembra de plantas de distintos tipos durante sus ciclos (un año un cultivo, al año siguiente otro cultivo y así sucesivamente), con ello conseguimos evitar la erosión y desgaste del suelo.
2. Asociaciones de cultivos, se trata de sembrar varias especies en la misma parcela para que unas plantas se beneficien de otras.
3. Setos y vegetación en los márgenes, atraen a los insectos que realizan la polinización y favorecen la biodiversidad.
4. Cubiertas vegetales, dotan al suelo de materia orgánica, se reciclan las sustancias nutritivas del suelo y evitan la erosión del mismo.
En la lucha contra plagas, se trata de utilizar medios preventivos cultivando plantas sanas que sean fuertes e inmunes para defenderse, aunque también existen tratamientos naturales a base de sales de cobre, preparados de azufre y otros productos no nocivos y constantemente se investiga buscando productos menos agresivos.
Las ventajas de esta producción son que se requiere más mano de obra, sus frutos no contienen restos químicos de fungicidas y contienen mayor aporte de nutrientes para el consumo. No obstante aunque su apariencia física es menos atractiva que los procedentes de la agricultura convencional, su calidad y su sabor es infinitamente mejor.
El único inconveniente que tiene este cultivo, es que su precio resulta un poco más elevado, pese a ellos hay que apostar por su consumo con el objeto de frenar la degradación del medio ambiente y mejorar la salud del ser humano.

